Adolescencia
Los adolescentes
Espacio Psicoanalítico. Mayo 2023
Los adolescentes en plena transición a la edad adulta suelen mostrar actitudes que generan inquietud entre quienes les rodean. A ratos, actúan por impulso sin pararse a pensar, experimentan cambios emocionales bruscos, pasan de la alegría desbordante a un aislamiento y tristeza repentinos. Algunos, además, adoptan una actitud rebelde, poniendo en duda todo lo que viene de sus padres. Se vuelve complicado hablar con ellos, entender lo que les sucede y saber si estas actitudes son alarmantes o solo parte de este periodo de cambios. Existen indicadores que nos ayudan a saber si el adolescente está en algún tipo de riesgo:
Si notamos comportamientos más propios de un niño pequeño. Por ejemplo, si un adolescente se pasa más tiempo enfermo y en casa que con sus amigos, puede estar teniendo problemas para relacionarse con el mundo fuera de su familia, paso crucial en su desarrollo.
Si un adolescente se muestra excesivamente rígido, sin permitirse un momento de relax ante las exigencias que se impone a sí mismo, nos lleva a pensar que se está poniendo demasiada presión y no está disfrutando su juventud.
Si vemos que un adolescente es incapaz de expresar sentimientos como ira o tristeza, o que parece que nada lo emociona o le apasiona, estamos ante una posible señal de alarma.
Todos tenemos diferentes formas de ver el mundo exterior; podemos ser desconfiados, tímidos o exageradamente audaces. Sin embargo, cuando estos rasgos llegan al extremo, por ejemplo, con la incapacidad para confiar en alguien o la timidez excesiva, es necesario evaluar la situación.
Algunos adolescentes no se permiten fantasear, como imaginarse en una relación íntima con la persona que les gusta, porque sienten que estas situaciones son prohibidas y peligrosas. Es preocupante cuando viven estos pensamientos como amenazantes y tratan de evitarlos a toda costa.
Identificar estas señales en el comportamiento de los adolescentes es crucial tanto para los profesionales que trabajan con adolescentes como para los padres. Una intervención temprana es vital para evitar conductas y situaciones de mayor riesgo.